Andrés Manjón

​           Burgos, 1846, Granada, 1923.  Traemos a colación al padre Manjón como modelo de pedagogo personalista cristiano, un ámbito –el de la escuela personalista- que, a pesar de no ser habitualmente estudiado, ha servido más que todas las demás filosofías personalistas juntas para que millones de seres humanos hayamos aprendido a configurar nuestra propia vida de forma personalista y comunitaria a partir del encuentro con maestros como los que Manjón propone. Valga, pues, como paradigma de sencillo personalismo educativo, tan real como la vida misma, donde se ve que el personalismo sirve para algo mas que para hablar de personalismo.  Ordenado sacerdote en 1986, se consagró a la formación y la enseñanza de los niños de los barrios pobres de Granada, para los que fundó las escuelas del Ave María (1889), en las cuales introdujo métodos originales de pedagogía activa: clases al aire libre, instrucción por el juego, manualidades, enseñanza de la historia mediante escenificaciones, representadas por los escolares, etc. Fundó un seminario para la formación de maestros. A su muerte las escuelas del Ave María, extendidas por toda España, pasaban de cuatrocientas; nosotros mismos fuimos alumnos de un denominado “Grupo Escolar Padre Manjón”. Entre 1945 y 1951 se publicó una edición de sus obras (ocho volúmenes). Nos complace retomar del olvido a esta gran figura del personalismo pedagógico. 

​​Juan Luis Ruiz de la Peña

​           (Asturias, 1937-1996). Sacerdote catedrático de la universidad de Salamanca, ha sido uno de los antropo-teólogos españoles más profunda y conscientemente personalistas, pues cada uno de sus libros prueba de forma inconfutable que la entraña humanista de la antropología resulta impensable sin su correspondiente impronta bíblica y cristocéntrica; es, en efecto, esta desacomplejada lo que favorece la vocación dialógica y desacomplejado con el agnosticismo, el ingente talante interdisciplinar, el estricto rigor técnicoprofesional, agraciado todo ello por una belleza literaria sin parangón; y por si fuera poco, tan extraordinarias virtudes dianoéticas eran servidas por nuestro amigo con una luminosidad pedagógica en verdad modélica. Sus obras, generalmente en forma de monografías técnicas, sirven como texto en los seminarios de España y Latinoamérica y se reeditan. Junto a las obras escatológicas y tanatológicas, escribió fundamentalmente sobre antropología teológica en el sentido estricto y sobre antropología teológica en el diálogo fronterizo con las ciencias contemporáneas. En este diálogo conjuga el espléndido dominio de las antropologías actuales y el densísimo bagaje que poseía de los clásicos, resultando su personalismo un modelo de síntesis de modernidad y de tradición. 

 


Enmanuel Mounier
También Mounier bebe en las fuentes de Charles Péguy: “Me atrevería a decir, afirma Ricoeur, que Emmanuel Mounier  fue el pedagogo, el educador de una generación. Como Péguy. El personalismo es en su origen una pedagogía de la vida comunitaria ligada a un despertar de la persona”. Emmanuel Mounier  (1905-1950) funda en 1932 la revista Esprit y es el alma del denominado personalismo comunitario, donde teoría y vida se concitan. Como dijera Ricoeur, “Emmanuel Mounier ha tenido, como ningún otro de los que supo reunir a su alrededor, el sentido pluridimensional de la persona. Pero creo que lo que nos vinculó a él es algo más secreto que un tema de múltiples aspectos -esa rara consonancia entre tonalidades del pensamiento y de la vida: la que él mismo llamaba fortaleza, siguiendo a los antiguos moralistas cristianos, esa sutil alianza de una bella virtud del enfrentamiento y la generosidad o abundancia de corazón, que corrige la crispación de la virtud de la fortaleza por medio de algo agraciado y gracioso-; es esa sutil alianza de una bella virtud ética con una bella virtud poética, que hacía de Emmanuel Mounier ese hombre a la vez irreductible y ofrecido.

 
 

El personalismo Comunitario


Carlos Dí­az concibe el personalismo comunitario, eje de su pensamiento, como una filosofí­a rigurosa que sitúa a la persona en el centro -en tanto que ser máximamente digno-, como pensamiento que necesariamente deviene en praxis transformadora y personalizante, como compromiso cuya fuente es la experiencia del amor ergo sum y, finalmente, como un modo de vida (comunitario, profético y comprometido polí­ticamente). Es  un modo de pensar, que sitúa a la persona en el Centro, un modo de vida, personalizante, creativa, profética, comunitaria y una propuesta de trabajo revolucionario, de transformación al servicio de la persona como clave y significado de la realidad. 

El pensamiento personalista supone una seria reflexión teórica,  pero junto a ella y desde ella, una praxis realizada desde la vida personal y comunitaria.






Ignacio Ellacuría
Portugalete (Bilbao, 1930) y asesinado en El Salvador (16 de noviembre de 1989) Se doctoró en filosofía en la Universidad Complutence de Madrid con la tesis “Principalidad de la esencia en Xavier Zubiri”. Fundador del seminario Xavier Zubiri, fue codirector del mismo junto con Diego Gracia hasta el final de su vida. Nacionalizado salvadoreño, trabajó como profesor en la  Universidad Centroamericana José Simón Cañas, de El Salvador, y desde el año 1979 fue Rector de esa universidad. Ha sido uno de los mas destacados representantes de la filosofía de la liberación. Con Jon Sobrino dirigió la edición de la obra Mysterium liberationis, y su obra más completa es la Filosofía de la realidad histórica. De Zubiri (un filósofo en su despacho) sale Ellacuría (un filósofo político). Es la señal que no hay nada más fecundo políticamente que la aplicación de una buena metafísica. A veces teoría y práctica coinciden en un mismo hombre y en otras se invocan reciprocramente. La memoria de Ellacuria es, en fin una invitación a la identidad magisterial. Cuando llega el maestro, el alumno crece. Las palabras del docente se las lleva el viento, las obras del maestro quedan; por eso se aprende más con él en una hora que conversando con los demás en un año.


​​José Manzana Martínez de Marañón

​           (1928-1978), cuya obra se ha editado en dos volúmenes, es uno de los personalistas españoles mas injustamente desconocidos. Cuando apenas nadie en España, Manzana se nutría del personalismo y de la filosofía contemporánea. Ordenado sacerdote en 1952, doctorado mas tarde en filosofía por la universidad de Munich bajo la dirección de R. Lauth sobre Fichte, parte de cuyas obras completas editó en Alemania, fue profesor de filosofía en el Seminario diocesano y luego en la Facultad de teología del Norte de España (Vitoria), hasta que cesó a petición propia en 1976. En 1978, cuando ascendía con un grupo de amigos al Pic du Midi pirenaico, un resbalón en la nieve acabó prematuramente con su vida.

​​Max Scheler

​           (1874-1928), verdadero creador de la teoría de los valores, discípulo muy libre de Husserl, amigo de von Hildebrand, fué un hombre inquieto, cuya vida se surcada por problemas familiares (sus matrimonios fracasaban), pasando del protestantismo al catolicismo y luego a una especie de difuso panteísmo, si bien siempre lo eterno estuvo en el centro de su pensamiento. Por lo demás, la noción de persona como agente captador de los valores es central en su sistema, aunque respecto de ella no haya querido hacer ninguna ontología. Pensador genial sencillamente. Quienes le conocieron destacaron su capacidad, bastante recordar que cuando Martin Heidegger recibió la noticia de la muerte de de Max Scheler el 19de mayo de 1928 interrumpió dos días más sus conferencias en Marburgo diciendo: " Max Scheler -aparte de la dimensión y el tipo de su productividad- era la mayor fuerza filosófica no sólo en Alemania de hoy, sino en la Europa de hoy, e incluso en la filosofía actual en general.... Lo decisivo y característico de su manera de ser era la totalidad del cuestionamiento”.

Paul-Louis Landsberg

​           El personalismo de Landsberg toma la raíz de San Agustín, trepa por el tronco de Scheler, y hecha su fruto combatiente junto a Emmanuel Mounier, Es, pues, un híbrido de interiorismo cristiano, fenomenología axiológica, y personalismo comunitario, segado prematuramente por los enemigos de la humanidad. Muere en el campo de concentración de Oranienburg, cerca de Berlín, en 1944.


Joaquín Xirau

​           Católico aunque no practicante, y catedrático de filosofía de la Universidad de Barcelona, estuvo en contacto con Zubiri, García Morente, Zaragüeta y Gaos, y promovió la docencia de pensadores como Paul Luis Landsberg, Charlotte Búhler y Jean Piaget. Fundador de la revista de Psicología y Pedagogía, en ella se publicaron artículos de él mismo, de Landsberg, de Rosa Sensat, y en general de las personas cercanas a la institución libre de Enseñanza. Sus libros La teoría de los valores en relación con la ética y el derecho (Huelves, Madrid, 1929), L’amor i la percepció dels valors (Universidad de Barcelona), 1936) y Amor y mundo (Ed. Mounier, Madrid, 2004) son entre otros testimonio de la preocupación axiológica que le unía a Landsberg. Por fortuna sus obras completas han sido editadas recientemente, dirigidas por su hijo Ramón Xirau, en la Editorial Anthropos y con apoyo de la Fundación Caja Madrid en cuatro volúmenes.

Xavier Zubiri
(1898-1983) fue discípulo de Ortega y Gasset, García Morente y Zaragüeta. Ordenado sacerdote y posteriormente reducido al estado laical a petición propia, desde 1926 hasta 1936 enseñó historia de la filosofía en la universidad de Madrid y de 1940 a 1942 en la de Barcelona, renunciando entonces a la docencia oficial para dar cursos privados regulares en Madrid. Es sin duda uno de los filósofos españoles más potentes y originales de todos los siglos. Su abundante obra, casi toda ella póstumamente editada por la fundación Zubiri, sirve de referencia a no pocos filósofos del mundo. Aunque él mismo no se reclama personalista -quiere ser zubiriano-, su meditación no se entendería sin la centralidad que en su sistema ocupa la persona; además, de él han surgido otros importantes personalistas. En el centro de su discurso está el poder de lo real. No es lo mismo la simple realidad-objeto que la realidad-fundamento; aquella que “está enfrente” de mí y su presencia se agota en afirmarse siendo lo que es en y por si misma. En cambio, una realidad-fundamento es una realidad en y por sí misma (si no, no sería fundamento) pero su presencia no es la de afirmarse en lo que ella es, sino que consiste en “estarme fundamentando”, estar en mí fundamentándome. En cuanto a realidad-fundamento está aconteciendo en mí; tampoco está enfrente de mí, sino que “acontece” en mí, está presente religándome en el poder de lo real. Dios es realidad fundamento. Dios es trascendente en las cosas constituyéndolas formalmente como realidades, y en el caso de las personas humanas constituyendo mi remisión al fundamento divino de mi propia realidad personal en la configuración de mi propio Yo. Es una realidad que está fundando. Fundantemente es como Dios está en el fondo último y radical de las cosas y de las personas más especialmente. La realidad es que Dios consiste en un dar-de-sí: Dios da-de-sí constituyendo y fundando la realidad que no es Él. Es el fondo último y radical en el que emerge y en el que está la realidad del hombre en tanto que real​.

Paul Ricoeur

           Cristiano de confesión protestante (perteneció a la Iglesia reformada de Francia), amigo y colaborador de Mounier, hasta el punto de trasladarse a vivir en 1957 en “Les murs blancs” con la comunidad de amigos fundada por Mounier, es hoy referente máximo de los amigos de Esprit. Su obra resulta impresionante en cantidad y calidad. Sus primeras obras, de corte más humanista (Gabriel Marcel et Karl Jaspers, 1947; Histoire et verité, 1955, Philosophie de la volonté, 1950-1960), dejan paso a otras más aporéticas a partir de 1965. De todos modos, en su hermenéutica los temas se retoman y reavivan en círculo, uno conocurre con otro y remite a otro y así reaparecen retroalimentados por fusión de horizontes los planteamientos más directamente personalistas en Soi même comme un autre. Ricoeur es un gran pensador que escribe: “No hay que sentir vergüenza de ser un intelectual… Yo creo en la eficacia de la reflexión, porque creo que la grandeza del hombre está en la dialéctica del hombre y la palabra; el decir y el hacer, el significar y el obrar están demasiados mezclados para que pueda establecerse una oposición profunda y duradera entre teoría y praxis”.  



José Luis Aranguren
(Ávila, 1909-Madrid,1996) se doctora en filosofía con la obra El Protestantismo y la moral, al que seguirá Catolicismo y protestantismo como formas de existencia (1952), alcanzando la cátedra de ética en 1955. Gran parte de su obra se movió entre la ética social, por ejemplo Ética y política, El marxismo como moral, Moralidades de hoy y de mañana , la religión, la cultura y la reflexión sobre la vida cotidiana: un intelectual completo, por comprometido, sobre el cual no faltan ya monografías. Aranguren es fruto del árbol de Zubiri, de cuya ética escribe: “Aunque manual por el tamaño y porque puede servir a los estudiantes de Ética, es éste un libro de investigación, dotado según creo, de una originalidad, incluso principal. Originalidad que no obsta a que, modestamente, se inserte en una tradición cuyos principales eslabones son Aristóteles, santo Tomás y Zubiri.

​​Sören Kierkegaard

​           El filósofo danés por excelencia, (1813-1855), que llevó una vida tan singular e irrepetible, tan novelesca, a la par atraído y rechazado por todo, tético y antitético respecto a su novia regina Olsen, de su iglesia luterana, y hasta de sí mismo, irónico por tanto en ese sentido, defiende en 1841 su tesis Sobre el concepto de la ironía, editando luego en 1843 O...O... ( la realidad como dilema), Temor y temblor ( el sobrepasamiento de lo humano  por lo divino) y tres series de Discursos edificantes. En 1847 ven la luz Las obras del amor y en 1849 La enfermedad mortal, Los lirios del campo, y las aves del cielo. En todas ellas se acentúa la dramaticidad de la existencia singular, y la exigencia de vivir ante Dios. ​Kierkegaard es de este modo un filósofo que se adelanta a los existencialistas en general, y que sirve de precedente muy cualificado a lo que en su día se denominó “existencialismo cristiano”, porque posee una profunda mirada cristiana. Una mirada tal vez excesivamente luterana, triste y tensa, que quiere ir más allá de las luces de la razón, y que necesita la paradoja para explicarse, o mejor, que se implica mediante ella.

Martin Buber

​           El judío Martin Buber (Viena, 1878-Jerusalén, 1965), cuya obra ha sido traducida a veinte idiomas, desde el finlandés hasta el japonés, es hoy uno de los personalistas dialógicos más conocidos. Educado en la tradición hasídica o piadosa judía, publica en 1923 su obra más difundida, Yo y tú, la cual define su pensamiento dialógico. Dos años después, en 1925 entra en contacto con Franz Rosenzweig, con quien acepta el encargo del editor Lambert Schneider de realizar una nueva traducción de la Biblia. Tras la muerte de Rosenzweig en 1929 funda la asociación Berit Shalom  para la promoción de la coexistencia pacífica entre árabes y judíos en Palestina. Su mesianismo ecuménico lleva al régimen nazi a prohibirle hablar en público, viéndose obligado también a abandonar la enseñanza, que había comenzado en 1923 en la Frei Jüdische Lehrhaus de Frankurt, así como en la universidad de dicha ciudad, donde impartía Historia de las religiones y ética. Durante el bienio 1962-64 cuida él mismo una edición completa de sus obras en tres grandes volúmenes: Escritos sobre filosofía, sobre biblia, sobre hasidismo, que aparecerán publicados en la editorial Kösel de Munich. En 1965 muere en Jerusalén tras haber luchado por un nacionalismo pluralista, acogedor y respetuoso, y religioso, personalista y comunitario.​

​​Ferdinad Ebner

           (1882-1931), Un maestro de escuela austriaco autodidacta enfermizo y con frecuentes depresiones, llegó a un tipo de personalismo profundo y original, pero a la vez plenamente dialógico, junto con Buber, Rosenzweig, Marcel, etc. Formulándolo cuidadosamente, se podría llegar a la conclusión de que la obra de Ebner tiene la tendencia fundamental de dejar que la relación interhumana yo-tú se fusione con una configuración plena del amor en la relación ser humano-Dios, en tanto que ésta es su fundamento liberador y, así, coloque a Dios no sólo como el verdadero ‘Tú de su yo’, sino como ‘el único Tú que existe, siempre uno y el mismo’. Ciertamente, resulta una convicción muy común a la tradición personalista, frente a la ilustrada, la afirmación que “la personalidad del hombre es teomórfica y no a la inversa la de Dios antropomórfica”, de que no es que la personalidad de Dios sea un antropomorfismo, sino la del hombre un teomorfismo; Dios es persona, el hombre es persona analógicamente, como imagen de Dios. 

Es el primer esfuerzo realizado por rediseñar el árbol del personalismo después dibujado por Mounier en 1947.

Una visión global como la aquí presentada no se había intentado desde entonces. ​

Emil Brunner

           El ser humano es de condición teomórfica, un ‘ego humano existe sólo cuando hay un Tú divino. Donde el fundamento del mundo es pensado como impersonal, el hombre también es también entendido como impersonal; ahí no puede existir comunión en libertad. Pero donde la realidad última es conocida como personal, el hombre se hace también personal, el hombre como un todo, ha de ser entendido desde Dios, a partir de la imagen original de Dios o en relación con Dios; “el hombre es persona, a manera de imagen (in abbildlicher Weise), lo que Dios es como original (Urbildlich). ¿De dónde pues, le viene al humano su identidad, qué le constituye en su humanidad? Aquello que en él existe de reflejo de la divinidad: El hombre no es cognoscible desde sí mismo, sino solamente desde Dios. Al revelarse Dios al hombre le hizo comprenderse también a la vez como hombre.



Gabriel Marcel

           (1889-1973) es de difícil adscripción, pues lo mismo podía ser encuadrado en la derivación del espiritualismo de Le Senne y de Lavelle, que con el existencialismo católico, que en Esprit, que en el pensamiento dialógico. Obtenido el título de filosofía en la Sorbona en 1908, y tras esporádicas docencias, se dedicó a la producción filosófica y a la crítica literaria musical, acudiendo a muchos de los foros cultos de la época (por ejemplo al de Maritain), así como a la revista Esprit, y a su vez manteniendo regularmente en su domicilio reuniones filosóficas con intelectuales del momento, que sirvieron de contrapeso a la influencia del existencialismo de J.P. Sartre. En Marcel vida y obra resultan indisociables, su vida es un Diario metafísico. Como se aprecia en su diario, el creyente elige el ser, por encima del tener, y ese ser siempre está en camino. Esta forma de enfocar las cosas sitúa a Marcel cerca de la filosofía dialógica de Martin Buber, y de la filosofía del encuentro de Lévinas, sólo que mientras estos recurren al Antiguo Testamento para elaborar estas nociones, Marcel las elabora viviendo y las ve luego ratificadas y profundizadas a la luz de su conversión católica. Por lo demás, temas como la fidelidad y la esperanza han sido convertidos en el núcleo central de su antropología, que es a la vez una ética y una teodicea: los corazones más fieles son en general también los más humildes. La fidelidad no puede estar separada de la promesa, es decir, implica la conciencia de lo sagrado.​



​Jean Lacroix
Es también Jean Lacroix un hijo espiritual de Mounier, o mejor, hermano espiritual. Decir Mounier es decir Lacroix, y a la inversa: nada les separa, todo les une. Es la historia de una amistad fraguada en el acero de la acción reflexiva o reflexión activa, y no en el té de los domingos por la tarde. Jean Lacroix nos cuenta de sí mismo: “ abandoné Esprit en 1957 a la muerte de Béguin, que había sucedido a Mounier. En lo que concierne a la política, soy a grandes rasgos como Mounier. Tal vez me interesa y me ha interesado siempre más directamente. Pero jamás he hecho, ni lo deseo, política en activo, si puede hablarse así.

Romano Guardini

           (Verona, 1885-Munich, 1968). La original obra de Guardini no puede entenderse fuera de su reflexión teológica, que asume desde la perspectiva del Nuevo Testamento. Romano Guardini se ordena sacerdote en Maguncia y es nombrado catedrático de una cátedra de “filosofía católica de la religión y visión católica del mundo” en la Facultad de filosofía de Berlín (1923), ya que en la de teología, que era protestante, tal nombramiento hubiera sido imposible. De todos modos obtuvo grandes éxitos como docente y como predicador, siendo desposeído de su cátedra por el nazismo en 1939. Mas tarde profesó la misma disciplina en Tubinga (1945) y desde 1948 hasta 1962 en Munich, cuyas celebraciones litúrgicas en la iglesia universitaria de St. Ludwig constituían un verdadero acontecimiento, de todo lo cual informa él mismo en sus Apuntes para una autobiografía. Aunque Pablo VI le ofreció la dignidad cardenalicia, el octogenario la rehusó. Detrás de su vitalidad (fue director de la juventud en 1915, y casi siempre estuvo en contacto con el movimiento juvenil) se encontraba un hombre agotadizo, quebrantable psicológicamente, pero capaz de integrar los “contrastes” en su propia vida, dotado como estaba de gran fuerza para sobreponerse y de una enorme hondura espiritual, como ha señalado su mejor conocedor, Alfonso López Quíntas. ​

Treinta Nombres Propios

Las figuras del personalismo

Dr. Carlos Díaz H.

​​Julián Marías 

​           Conforme a las exigencias de su propia filosofía vitalista, remodelada a partir de Ortega y Gasset, su gran maestro, ha escrito Una vida presente. Memorias, bello trabajo donde este intelectual sin acritud, relata su trayectoria con gran potencia anamnética derivada de un gran interés vital por sus avatares biográficos. Aunque pasa por ser conservador, lo cierto es que fue sometido a un intenso ostracismo durante los años del régimen de Franco, lo cual le impidió el acceso a la cátedra universitaria, aunque después vinieran los honores innúmeros, el publicar en la primera página de los diarios nacionales, el editar en las mejores editoriales, etc.  Sorprende más que mucho, de todos modos, en Marías su afirmación de que “la filosofía, a lo largo de su milenaria historia ha pensado escasamente sobre la persona”, sobre todo si se tiene en cuenta el minucioso registro que Marías lleva de su propia dedicación al asunto en cuestión: “La consciencia de este problema me ha acompañado a lo largo de toda la historia de mi pensamiento filosófico. Por sorprendente que pueda parecer, aparece ya en mi primer ensayo, San Anselmo y el insensato escrito en 1935, a los veintiún años y que termina con estas palabras: “Resulta claro al final de este ensayo que el argumento se funda, en última instancia, en el hombre mismo, recogido en su mente, que tropieza con Dios”. En efecto, en La filosofía del P. Gratry (1941) aparece temáticamente el problema de la persona: más aún, y de manera más personal, en Miguel de Unamuno (1943); dentro de la primera exposición de conjunto de mi pensamiento, en Introducción a la Filosofía (1947); con otros recursos, con un repertorio nuevo de categorías y conceptos, en Antropología metafísica (1970). 

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Jacques Maritain
Al menos en algunas de sus raíces, Jacques Maritain (1882-1973) se nutre de Péguy. En 1901 conoce en la Sorbona a Raïssa Oumansoff (de origen judío y rusa de nacimiento), su esposa en 1904, y traban amistad con Charles Péguy, asistiendo a los cursos de Bergson. Convertidos ambos al cristianismo, son bautizados en 1906, siendo su padrino Léon Bloy. En 1914 es nombrado profesor en el Instituto Católico de París. Tras la primera Guerra Mundial organiza el Círculo de Estudios Tomistas en su residencia de Meudon-Val Fleury gracias a la aportación económica de Pierre Villard, que muere en el frente de batalla en 1918 dejando en testamento la mitad de su considerable fortuna familiar a Maritain, y la otra mitad a Charles Maurras, con lo que nuestro pensador gozará en delante de una situación económica desahogada.  Son también los años de la primera toma de posición de Maritain en lo social y político, colaborando con la Acción Francesa fundada por Maurras a principios del siglo, hasta que 1926 es condenada por Pío XI. En 1939, al estallar la Segunda Guerra Mundial, Maritain se traslada a Estados Unidos con su esposa enseñando en diferentes universidades americanas. De 1945 a 1948 será embajador de Francia en la santa Sede.
 

Emmanuel Lévinas

​            (1906-1995), judío lituano, estudió en Rusia de niño, volvió a Lituania tras la caída de los zares, y en 1923 emigra a Estrasburgo donde hace filosofía, trasladándose luego a Friburgo en 1928 para estudiar con Husserl, al que traduce al francés, y a través del cual se interesa por Heidegger: “Para usar un lenguaje turístico, tengo la impresión de haber ido a Husserl y haberme encontrado a Heidegger”, del que llegará a decir pese a todo: “Puedo perdonar al pueblo alemán, pero no a Heidegger”, por su aceptación al rectorado en tiempos de Hitler. A la pregunta por la influencia de Rosenzweig sobre él responde Lévinas: “Es su crítica de la totalidad, su crítica de Hegel la que más me ha aportado. He sido muy sensible a la idea de que la inteligibilidad inicial –esa es la gran idea de Rosenzweig- es la conjunción creación-revelación-redención. No son nociones tardías y derivadas - poco importa el momento en que aparecen en la historia-, sino la fuente de todo sentido. Preguntando también por el influjo de Buber y de Marcel sobre él, responde: “Leí a Buber muy tarde y a Marcel también, pero quien ha caminado sobre el terreno de Buber debe homenaje a Buber, aun cuando no supiera dónde se encontraba él. Es como si usted atraviesa la frontera sin saberlo, pese a ello debe obediencia al país que acaba de atravesar. Fue Buber el que identificó ese terreno, el que vió el tema del otro, el del tú. Marcel me es también muy cercano, pero encuentro que finalmente en Marcel el diálogo queda desbordado por la ontología.


Maurice Nédoncelle

               Sería erróneo situar a Nédoncelle en el interior del personalismo combatiente, pero tampoco se le podría excluir del personalismo vinculado-desvinculado a Esprit. Mounier siempre admiró a Nédoncelle, lanzándole la red. Nédoncelle prefirió comprometerse en la especulación; en cualquier caso, trabajo mucho por la misma causa. Pero más erróneo sería ignorar su intersección entre las tradiciones aristotélicas-tomistas y las fenomenológicas.  Maurice Nédoncelle (1905-1976), sacerdote, prelado del Papa y decano de la facultad de teología de la universidad Estrasburgo, ha puesto como muy pocos en el centro de su reflexión a la persona (“al decir que hay un mundo afirmamos que hay un yo; al afirmar que hay un yo afirmamos que hay un Dios”) y así lo demuestran sus numerosos libros a ella dedicados temáticamente.  Respecto a su relación con Mounier, escribe: “He conocido y querido a Mounier. Era un hombre admirable, a la vez profundamente místico y lúcido (sufrió durante los últimos años de su vida muchas decepciones en su tentativa de diálogo con los marxistas). Él hubiera querido hacerme participar en la vida de Esprit, pero yo siempre me quedé al margen de ese movimiento, aunque tuviese amigos allí. La razón estaba en que yo no podía compartir sus convicciones sociopolíticas. Resumiendo, mi postura es la de participar lo menos posible en la política porque, sobre todo, veo en ella siempre una serie de capas impermeables a la razón, dominadas por fuerzas que se nos escapan.”

 

Rof Carballo

Psiquiatra, humanista y ensayista, curs´o medicina en Barcelona. Tras acabar sus estudios, continuo su formaci´on en diferentes pa´ises europeos, como Austria, Alemania, Francia y Dinamarca. En 1949 se publico su libro sobre Patología psicosomática, que marcó un hito de gran calao no solo nacional, sino también a nivel internacional. Aunque su profunda calidad de humanista rebasa los límites de su especialidad y de la antropología cultural.

Karol Wojtyla

​           Resultan sobradamente conocidos los datos biográficos de este filósofo multíglota, Karol Wojtyla (1920), papa carismático desde 1978 bajo el nombre de de Juan Pablo II, que en 1948 se doctora en teología en el Angelicum, facultad romana de Teología de los dominicos con un trabajo sobre la fe en San Juan de la Cruz, y que en 1948 en Francia y en contacto con la JOC (Juventud Obrera Cristiana), conoce el pensamiento de Mounier y de Maritain, que en Polonia, como en Italia y en otros países latinoamericanos, será muy admirado porque aporta elementos de respuesta a los regímenes totalitarios por ellos padecidos. Por fin en 1953, y teniendo en su tribunal a Roman Ingarden, obtiene otro doctorado sobre Max Scheler y la ética cristiana. Luego logrará la cátedra de filosofía de la Universidad Católica de Lublin (1954), de la que será cabeza visible, con un compromiso fundamental en la defensa de los derechos del hombre desde la alianza entre la razón humana y la fe cristiana. Se trata, pues, de una filosofía personalista-tomista en cuanto a su inspiración, pero abierta. entre sus obras filosóficas destacan Max Scheler y la ética cristiana (1953), Amor y responsabilidad (1960), Persona y acto (1969), Mi visión del hombre y El hombre y su destino, siendo asímismo muy importante algunas de sus encíclicas.

Jean-Luk Marion

Filósofo francés, fenomenólogo. Entre sus ideas más importantes cabe destacar el don, el amor y el carácter saturado de la experiencia.

Dietrich Von Hildebrand

           Dietrrich Von Hildebrand (1889-1977) nació en Florencia, pasando su juventud entre Italia y Alemania, emigrando posteriormente a EEUU para escapar de la persecución nazi. Fué discípulo de Husserl y amigo de Scheler. Se convirtió al catolicismo en 1914, habiendo contribuído en gran medida a la conversión de otros personalistas formados como en el en la fenomenología. Él mismo se encuadra en una fenomenología personalista con fuerte componente cristiano.


Nikolái A. Berdiaev

            Asimismo Berdiaev estuvo en la órbita Esprit, aunque desde su celosa libertad y su reluctancia a cualquier forma de “nosotros”, por motivos distintos a los de Neconcelle, quizás psicológicos. Nikolái A. Berdiaev (1874-1948), ruso intenso y revolucionario, y por eso mismo enemigo al final del comunismo que precisamente terminó siendo nacionalsocialismo, es decir, facismo, afirmación ésta que en su día pocos entendieron, nómada de un país a otro, políglota de una lengua a otra, trashumante de una cultura a otra, transterrado de una búsqueda a otra, es ejemplo del alma rusa urgida por lo eterno, y finalmente recalada en el personalismo, aunque siempre vivido y pensado muy originalmente, un tanto asilvestradamente, Fue, por así decirlo, un personalista itinerante, que hizo personalismo mientras caminaba: ¿cuestión de temperamento?

​​Franz Rosenzweig

           (1886-1929), educado como Buber en la cultura judía, pero también en la occidental, tras grandes dudas en 1913 sobre su posible conversión al cristianismo, e insatisfecho por el racionalismo hegeliano, decidió permanecer en la religión judía, aunque siempre abierto al cristianismo. Durante la nada dialógica de la primera Guerra mundial de 1914-1918 experimentará un giro hacia el pensamiento dialógico, que compartirá con Buber,con Ebner y con otros. Habiendo publicado en 1920 una obra monumental sobre la Fiosofía del derecho de Hegel, se instala en ese mismo año en Frankfurt, donde funda el Freies Jüdisches Lehrhaus, que se convierte de inmediato en el centro intelectual del judaísmo alemán, donde enseñarán Buber, Fromm, Sholem, etc, y al año siguiente (1921) aparece La estrella de la redención, obra escrita durante su estancia en el frente balcánico hacia el final de la primera Guerra mundial.

​​Viktor Frankl

​Neurólogo y Psiquiatra vienés, fundador de la Logoterapia que propone que, la voluntad de sentido es la motivación primaria del ser humano. Autor del libro "El hombre en busca de sentido"

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Pedro Lain

​           Vinculado a Zubiri, (1908-2001), fue catedrático de historia de la medicina en la universidad de Madrid, de la cual llegó a ser rector (1950-1954). Como intelectual católico ha sabido evolucionar desde sus posiciones franquistas de primeras horas, y por eso su libro España como problema (1956) desató la furia de los intelectuales franquistas de la época (por ejemplo, la de Rafael Calvo Serer, que replicó con un “España sin problemas”, aunque finalmente también iba a terminar oponiéndose él mismo al Régimen de Franco), y de forma muy sincera y abierta en Descargo de conciencia (1930-1970) Lo mismo que Aranguren, Laín ha evolucionado desde sus posiciones más clásicas hasta otras más críticas, aunque no ha llegado tan lejos en sus manifestaciones de heterodoxia. Una prosa clara y pulcra, así como una gran erudición, convierten la lectura de asuntos difíciles en claros y amenos cuando los trata Pedro Laín, sin por ello perder profundidad. Una de las conclusiones implícitas de su libro Medicina e Historia (Madrid, 1941) era que el médico es de alguna forma un dispensador de esperanza, y esa idea se abrió camino hasta traducirse en La espera y la esperanza (Revista de Occidente, Madrid 1957), pasando de este modo a ser un maestro de la elpidología, habiendo vuelto más tarde sobre esta dimensión fundamental de la antropología en libros como Esperanza en tiempo de crisis (Circulo de Lectores, Barcelona,1933).  Junto con la Antropología de la esperanza ha estudiado la Teoría y realidad del otro y la del amor, específicamente en su libro Sobre la amistad (Espasa Calpe, Madrid, 1985).  






Charles Péguy

           El gran maestro de Maritain y de Mounier es Charles Péguy (1873-1914), sobre el cual escribe Mounier su primer libro El pensamiento de Charles Péguy. No por casualidad será un poeta de aquel socialismo místico de entonces, y converso al cristianismo, el que esté en el centro del personalismo comunitario francés. En 1898 fracasa en su intento de obtener una cátedra de filosofía, abandonando definitivamente la universidad. Sus divergencias con los socialistas del partido le deciden a fundar un órgano totalmente independiente, Les Cahiers de a quinzaine (1900).  Años después, hacia 1908 recobra la fé perdida en época de estudiante. En Nuestra juventud (1910) niega que haya oposición entre su anterior socialismo y su nuevo cristianismo, reafirmando su fidelidad a un ideal místico y estableciendo la famosa contraposición, que heredaría de Mounier, entre mística y política, buscando la intensificación mística de lo político, y no la huída hacia el politicismo. Su obra El dinero (1913) ratifica el sentido místico y militante de la vida con su correspondiente opción de pobreza testimonial, junto a su crítica al mundo burgués regido por el dinero, lo que influirá en el movimiento Esprit. 


















Charles Peguy1873-1914Maestro de Maritain y de Mounier
Jacques Maritain1882-1973Se nutrió de Péguy

Enmanuel Mounier

1905-1950

Bebe de un forma muy clara en las fuentes de Charles Péguy

Juan Rof Carballo

1905-1993

Psiquiatra

Jean Lacroix

1900-1986

Decir Mounier es decir Lacroix

Nikolái A. Berdiaev

1874-1948

Estuvo en la órbita Esprit

José Manzana

1928-1978

Personalista español, sus obras se han editado en dos volúmenes.

Max Scheler

1874-1928

Verdadero creador de la teoría de los valores, discípulo de Husserl

Dietrich Von Hildebrand

1899-1977

Discípulo de Husserl y amigo de Scheler

Paul-Louis Landsberg

1901-1944

Toma raíces de San Agustín, Scheler, Mounier.

Joaquín Xirau

1985-1946

Relación con Landsberg, se exilió en México en 1939

Karol Wojtyla

1920-2005

papa, Juán Pablo II. Se trata de una filosofía personalista-tomista

Viktor Frankl

1905-1997

Fundador de la Logoterapia

Maurice Nécondelle

1905-1976

Ha puesto como muy pocos en el centro de su reflexión a la persona

Xavier Zubiri

1898-1983

Discípulo de Ortega y  Gaset, García Morente y Zaragüeta

Ignacio Ellacuría

1930-1989

Muere en San salvador, destacado representante d ela teología de la liberación

Jean-Luc Marion

1946-

Pedro Lain

1908-2001

Intelectual católico

Franz Rosenzweig

1886-1929

Publicó en 1920 una obra monumental sobre la Filosofía del derecho de Hegel

Martin Buber

1878-1965

Su obra ha sido traducida a veinte idiomas. Su obra más fecunda Yo y tú

Emmanuel Lévinas

1906-1905

Estudia a Husserl  a través del cual se interesa por Heidegger

Soren Kierkegaard

1813-1855

Es un filósofo que se adelanta a los existencialistas

Ferdinand Ebner

1882-1931

Llegó a un personalismo profundo, peroa la vez plenamente dialógico, junto  con Buber

Emil Brunner

1889-1966

Un ego humano sólo existe cuando hay un Tú divino

Gabriel Marcel

1889-1973

El creyente elige el ser, por encima del tener, y ese ser siempre está en camino

Romano Guardini

1885-1968

Su ora no puede entenderse fuera de su reflexió teológica desde la perspectiva del N.T.

Juan Luis Ruiz de la Peña

1937-1966

Su personalismo resulta una síntesis de modernidad y de tradición

Andrés Manjón

1846-1923

Modelo de pedagogo personalista cristiano

Julián Marías

1914-2005

En la persona hay mismidad, pero no identidad, soy el mismo pero nunca lo mismo

Paul Ricoeur

1913-2005Tratamos a alguien como a una persona; la persona es una forma de actuar, no de conocer